Este test es fundamental para identificar la exposición actual o pasada al virus de la Hepatitis C, permitiendo un diagnóstico temprano que favorece la intervención oportuna y reduce el riesgo de transmisión.
Gracias a su tecnología inmunocromatográfica avanzada, ofrece resultados confiables en 10 a 15 minutos sin necesidad de equipamiento especializado, lo que lo convierte en una solución práctica para clínicas, hospitales, bancos de sangre y programas de salud pública.







