La detección de anticuerpos IgM indica una infección reciente o activa, mientras que los IgG sugieren una infección pasada o actual, ofreciendo una visión más completa del estado inmunológico del paciente frente a H. pylori.
Gracias a su tecnología de inmunocromatografía, proporciona resultados confiables en 10 a 15 minutos, sin necesidad de equipamiento complejo. Es una solución eficaz y práctica para clínicas, consultorios y laboratorios.







