El filtro HME (Heat and Moisture Exchanger) está diseñado para conservar la humedad y temperatura del aire exhalado por el paciente, ayudando a humidificar y calentar el aire inspirado. Este proceso es esencial para prevenir lesiones pulmonares y mantener una ventilación adecuada, especialmente en pacientes bajo asistencia respiratoria.
Además, actúa como una barrera de protección contra bacterias y virus, reduciendo el riesgo de infecciones cruzadas en entornos hospitalarios o clínicos.







